6 Mejores ejercicios para correr más rápido

Corres, entrenas, haces series, acumulas kilómetros… pero al final de una carrera notas que las piernas se ponen duras, aparecen calambres o vuelve esa molestia que parecía olvidada. Y cuando llega el día importante, después de meses preparando el objetivo, sientes que no puedes sacar todo tu potencial.

En mi caso, lo tengo claro: la solución no siempre es correr más, sino entrenar la fuerza mejor. Esta idea es la base del vídeo: si quieres correr más rápido, ser más resistente y reducir el riesgo de molestias repetidas, tu rutina no puede depender solo de rodajes, series y tiradas largas. También necesitas fuerza bien planteada. 

Y esto no es solo una opinión de entrenador. Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en Sports Medicineanalizó 31 estudios con 652 corredores de media y larga distancia, y concluyó que el entrenamiento de fuerza con cargas altas, la pliometría y la combinación de métodos pueden mejorar la economía de carrera, que es una de las claves para correr más rápido gastando menos energía (Llanos-Lagos et al., 2024).

ebook 5 claves del entrenamiento running y trail-running

Por qué correr más no siempre te hace correr más rápido

El error típico del corredor es pensar que todo se arregla sumando kilómetros. Si me falta ritmo, corro más. Si me falta resistencia, corro más. Si me salen calambres, corro más. Pero muchas veces el problema no está en el motor, sino en la estructura que tiene que soportar cada zancada.

Cuando corres, tus músculos tienen que absorber impacto, estabilizar cadera, rodilla y tobillo, y generar impulso hacia delante una y otra vez. Si esas estructuras no tienen fuerza suficiente, tarde o temprano aparece el mismo patrón: piernas cargadas, molestias recurrentes, pérdida de técnica al final de carrera y peor rendimiento.

Por eso, el objetivo de la fuerza en corredores no es “ponerse grande”. No somos culturistas. Donde tenemos que cansarnos de verdad es corriendo, no en el gimnasio. El entrenamiento de fuerza debe ayudarte a aplicar más fuerza en cada zancada con menos coste, no dejarte tres días con agujetas. 

La economía de carrera se define como la energía que necesitas para correr a una velocidad submáxima. En corredores con valores parecidos de VO₂max, quienes tienen mejor economía pueden mantener ritmos más altos o sostener el esfuerzo durante más tiempo (Llanos-Lagos et al., 2024). 

Cómo debe entrenar la fuerza un corredor

Durante años se ha repetido que los corredores necesitan “fuerza resistencia”: poco peso y muchísimas repeticiones. El típico ejercicio de coger una carga ligera y hacer sentadillas durante un minuto sin parar. Pero ese enfoque no es el más interesante si lo que buscas es mejorar rendimiento.

Lo que realmente interesa a un corredor es mejorar su fuerza máxima. Cuanto más fuerte eres, menor porcentaje de tu capacidad muscular necesitas para mover tu propio cuerpo a una velocidad determinada. Dicho de forma sencilla: si tus piernas son más fuertes, cada zancada te cuesta relativamente menos. 

La evidencia actual va en esa línea. El trabajo con cargas altas, especialmente por encima del 80% de una repetición máxima, puede mejorar la economía de carrera y parece especialmente útil a velocidades altas o en corredores con buen nivel aeróbico (Llanos-Lagos et al., 2024). 

Ahora bien, esto no significa hacer fuerza como un powerlifter o ir al fallo en cada serie. Una regla práctica muy útil es esta: elige un peso con el que podrías hacer unas 10 repeticiones, pero haz solo 5, subiendo el peso lo más rápido que puedas y controlando la bajada. Esta idea encaja con el enfoque de controlar la pérdida de velocidad en la serie para limitar la fatiga y orientar mejor las adaptaciones (Jukic et al., 2023; Pareja-Blanco et al., 2017). 

planes entrenamiento running correr

Los 6 mejores ejercicios para correr más rápido

1. Sentadilla: la base para impulsar mejor

La sentadilla es uno de los ejercicios más importantes para corredores porque trabaja sobre todo cuádriceps y glúteo mayor, dos músculos clave para impulsar el cuerpo hacia delante. Puedes usar sentadilla trasera, sentadilla frontal o goblet squat, variando durante la temporada para no hacer siempre lo mismo. 

La técnica debe ser sencilla y sólida: pies más o menos a la anchura de los hombros, espalda ligeramente inclinada, rodillas alineadas y tronco estable. No hace falta empezar con cargas muy altas. Lo ideal es progresar poco a poco: primero un peso que puedas mover unas 14-16 veces haciendo solo la mitad de repeticiones, y cada 3 o 4 semanas aumentar la carga y reducir repeticiones. 

Este tipo de trabajo tiene sentido porque los programas de fuerza con cargas altas han mostrado mejoras en economía de carrera en corredores de media y larga distancia (Llanos-Lagos et al., 2024). 

2. Hip thrust: más fuerza en el glúteo para empujar

El hip thrust es especialmente interesante porque fortalece el glúteo mayor, un músculo muy importante en la fase final de la zancada, cuando la pierna se extiende hacia atrás y necesitas impulsar el cuerpo hacia delante. 

La clave aquí no es solo subir y bajar la barra. Cuando llegues arriba, aprieta fuerte el glúteo y aguanta uno o dos segundos. Ese pequeño detalle ayuda a mejorar la conexión con el músculo que quieres trabajar.

En corredores, el glúteo no solo aporta potencia. También ayuda a mantener una técnica más estable cuando aparece la fatiga. Por eso, incluir ejercicios dominantes de cadera como el hip thrust tiene mucho sentido dentro de una rutina de fuerza específica.

3. Peso muerto rumano a una pierna: isquios, glúteo y control

El peso muerto rumano a una pierna fortalece isquiotibiales y glúteo, con mucho trabajo excéntrico durante la bajada. Esto es importante porque corriendo no solo empujas: también tienes que frenar, controlar y estabilizar. 

Además, al hacerlo a una pierna, el ejercicio obliga a la cadera, la rodilla y el tobillo a trabajar de forma coordinada. Esto lo convierte en una opción muy específica para corredores, porque correr es una sucesión de apoyos unipodales.

Mi recomendación sería hacerlo con buena técnica antes que con mucho peso. Busca notar tensión en el isquio al bajar, mantén la espalda estable y, al subir, lleva la cadera hacia delante contrayendo el glúteo.

4. Sentadilla búlgara: fuerza real a una pierna

La sentadilla búlgara trabaja cuádriceps y glúteo, igual que una sentadilla, pero tiene una ventaja enorme: se hace a una pierna. Y cuando corremos, no aplicamos fuerza con las dos piernas a la vez. Apoyamos una, luego otra, luego otra. 

Este ejercicio ayuda a mejorar fuerza, estabilidad y control de la cadera. Mientras el cuádriceps trabaja para extender la rodilla, el glúteo medio tiene que activarse para que la pelvis no se descontrole.

Puedes alternarla con zancadas o subidas al cajón. Lo importante es que tu rutina incluya algún ejercicio unipodal pesado o moderado, porque esa especificidad es oro para transferir la fuerza al gesto de correr.

5. Elevaciones de gemelo: no te olvides del sóleo

Muchos corredores entrenan cuádriceps y glúteos, pero se olvidan de gemelos y sóleo. Error. El tríceps sural participa de forma decisiva en la propulsión y en la absorción de carga durante la carrera. En el vídeo se insiste especialmente en que gemelo y sóleo soportan muchísimo trabajo en cada zancada, por eso conviene fortalecerlos de forma específica. 

Para trabajar más el gemelo, haz elevaciones de talón con la rodilla estirada. Para enfocar más el sóleo, hazlas con la rodilla flexionada. Este matiz es importante porque el sóleo suele ser uno de los grandes olvidados en corredores.

La investigación biomecánica también respalda la importancia de esta zona: el sóleo tiene un papel clave en el coste energético de la carrera, y un estudio de 14 semanas encontró que mejorar la fuerza de los flexores plantares y la rigidez del tendón de Aquiles redujo el coste metabólico de correr (Bohm et al., 2021). 

6. Pliometría: una zancada más reactiva

La pliometría incluye saltos, multisaltos, saltos al cajón, caídas con rebote, saltos de gemelo y variantes a una pierna. Su objetivo no es simplemente “saltar mucho”, sino mejorar la reactividad: tocar el suelo el menor tiempo posible y volver a impulsarte rápido. 

La imagen que uso siempre es esta: imagina que el suelo quema. No quieres quedarte pegado; quieres rebotar. Cuanto menor sea el tiempo de contacto con el suelo y mejor aproveches la energía elástica, más eficiente puede volverse tu zancada. 

La ciencia también apoya este enfoque. Llanos-Lagos et al. (2024) encontraron que la pliometría puede mejorar la economía de carrera, especialmente a velocidades iguales o inferiores a 12 km/h. Además, Eihara et al. (2022) concluyeron que tanto la fuerza pesada como la pliometría pueden ayudar, aunque la fuerza pesada mostró efectos mayores en economía de carrera y rendimiento en contrarreloj. 

Cómo hacer estos ejercicios para que realmente mejoren tu carrera

La clave no es acabar reventado. Si cada sesión de fuerza te deja las piernas muertas durante dos días, probablemente estás entrenando demasiado cerca del fallo o con demasiado volumen para tu contexto como corredor.

Para mejorar fuerza sin acumular fatiga innecesaria, usa esta regla: haz aproximadamente la mitad de repeticiones de las que podrías hacer con ese peso. Si podrías hacer 10, haz 5. Si podrías hacer 8, haz 4. Y esas repeticiones hazlas con intención rápida en la subida. 

Esto conecta con la literatura sobre pérdida de velocidad en entrenamiento de fuerza. Jukic et al. (2023) explican que la pérdida de velocidad dentro de una serie se usa para controlar volumen y fatiga, mientras que Pareja-Blanco et al. (2017) compararon distintos umbrales de pérdida de velocidad en sentadilla para estudiar sus efectos sobre fuerza, rendimiento y adaptaciones musculares. 

Un ejemplo simple:

ObjetivoCarga orientativaRepeticionesClave
Aprender técnicaBaja-media6-8Control total
Ganar fuerza útilMedia-alta4-6Subida rápida
Mejorar reactividadPeso corporal3-6 saltosPoco contacto con el suelo
Prevenir molestiasBaja-media8-12Calidad y control

Ejercicios preventivos que también deberías incluir

Los seis ejercicios anteriores son los principales para mejorar rendimiento, pero no deberían ser lo único que haces. Si eres corredor, lo más importante es no lesionarte, porque la continuidad es lo que te permite mejorar de verdad.

Por eso, conviene añadir ejercicios preventivos para glúteo medio, psoas, aductores, tibiales y musculatura del pie. Estos ejercicios suelen hacerse con poco peso, gomas o el propio cuerpo, y ayudan a que la cadera, la rodilla y el tobillo estén más estables cuando apoyas el pie. 

Aquí hay que ser rigurosos: la evidencia específica sobre prevención de lesiones en corredores no es tan contundente como a veces se vende. Una revisión de Wu et al. (2024) concluyó que, en conjunto, los programas de ejercicio no redujeron significativamente el riesgo o la tasa de lesiones en corredores de resistencia, aunque los programas supervisados sí mostraron mejores resultados, probablemente por mayor adherencia. 

Traducido a la práctica: tiene sentido hacer preventivos, pero no como promesa mágica. Funcionan mejor cuando están bien seleccionados, progresan con lógica y se hacen de forma constante.

Cómo combinar fuerza y running durante la semana

A nivel general, mi recomendación es hacer al menos dos días de fuerza a la semana. Con un día puedes mantener parte de las adaptaciones, pero con dos días tienes más opciones de mejorar tus niveles de fuerza. 

No los pongas seguidos. Mejor lunes y jueves, martes y viernes, o miércoles y sábado. Entre medias puedes correr sin problema, pero evita encadenar dos sesiones de fuerza de piernas en días consecutivos.

Si haces fuerza y carrera el mismo día, intenta que la carrera sea suave. Los días de series, cuestas o tempo deberían ir separados de la fuerza siempre que puedas. Y si no puedes separarlos, al menos prioriza: si ese día toca calidad corriendo, no hagas una fuerza que te deje sin piernas.

Un ejemplo sencillo para corredor popular:

DíaEntrenamiento
LunesFuerza tren inferior + preventivos
MartesSeries o entrenamiento de calidad
MiércolesRodaje suave
JuevesFuerza + pliometría controlada
ViernesDescanso o rodaje muy suave
SábadoTirada larga
DomingoDescanso o movilidad

En corredores recreativos, un estudio de Prieto-González y Sedlacek (2022) observó que 12 semanas de entrenamiento concurrente, combinando fuerza específica y resistencia en días no consecutivos, mejoró variables de rendimiento y composición corporal. 

Errores comunes al hacer ejercicios para correr más rápido

El primer error es hacer siempre poco peso y muchas repeticiones pensando que eso es “más específico” para correr. En realidad, si nunca mejoras tu fuerza máxima, te estás perdiendo una adaptación muy útil.

El segundo error es entrenar al fallo. Como corredor, no necesitas acabar una serie de sentadilla temblando y sin poder bajar escaleras. Necesitas fuerza, velocidad de ejecución y poca fatiga residual.

El tercer error es hacer pliometría sin reactividad. Si saltas, caes, te quedas parado y vuelves a saltar, estás perdiendo gran parte del objetivo. La pliometría debe buscar contactos cortos, buena técnica y progresión. 

Y el cuarto error es ignorar el dolor. El entrenamiento de fuerza puede cansar, pero no debería provocar pinchazos. Si notas dolor localizado, para. No hay ejercicio mágico que compense una mala ejecución o una progresión demasiado agresiva.

planes entrenamiento running correr

Conclusión

Si quieres correr más rápido, no necesitas únicamente más kilómetros. Necesitas un cuerpo capaz de aplicar más fuerza, absorber mejor el impacto, estabilizar cada apoyo y mantener una zancada eficiente cuando aparece la fatiga.

Para eso, los mejores ejercicios son los básicos bien hechos: sentadilla, hip thrust, peso muerto rumano a una pierna, sentadilla búlgara, elevaciones de gemelo y pliometría. No son mágicos, pero sí muy efectivos cuando se entrenan con cabeza.

Mi resumen sería este: cargas medias-altas, pocas repeticiones, subida rápida, progresión lenta y dos días de fuerza a la semana. Así el gimnasio no te roba energía para correr; te ayuda a correr mejor.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor ejercicio para correr más rápido?

Si tuviera que elegir uno, escogería la sentadilla por su impacto sobre cuádriceps y glúteo. Pero para un corredor no basta con un ejercicio: lo ideal es combinar fuerza bilateral, fuerza unilateral, gemelos/sóleo y pliometría.

¿La fuerza me hará ganar demasiado músculo?

No si la entrenas como corredor. Con cargas medias-altas, pocas repeticiones y sin ir al fallo, el objetivo principal es mejorar fuerza y eficiencia, no ganar masa muscular innecesaria.

¿Cuántos días de fuerza debe hacer un corredor?

Lo mínimo recomendable son dos días por semana si quieres mejorar. Un día puede servir para mantener, pero dos días dan más margen para progresar.

¿Puedo hacer fuerza y correr el mismo día?

Sí, pero lo ideal es que ese día la carrera sea suave. Intenta separar los días intensos de running de las sesiones fuertes de gimnasio.

¿La pliometría es obligatoria?

No es obligatoria, pero es muy recomendable si ya tienes una base mínima de fuerza y buena técnica. Empieza con saltos sencillos a dos piernas y progresa poco a poco.

Bibliografía 

Bohm, S., Mersmann, F., Santuz, A., & Arampatzis, A. (2021). Enthalpy efficiency of the soleus muscle contributes to improvements in running economy. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, 288(1943), 20202784. 

Eihara, Y., Takao, K., Sugiyama, T., Maeo, S., Terada, M., Kanehisa, H., & Isaka, T. (2022). Heavy resistance training versus plyometric training for improving running economy and running time trial performance: A systematic review and meta-analysis. Sports Medicine - Open, 8, Article 138.

Jukic, I., Pérez-Castilla, A., García-Ramos, A., Van Hooren, B., McGuigan, M. R., & Helms, E. R. (2023). The acute and chronic effects of implementing velocity loss thresholds during resistance training: A systematic review, meta-analysis, and critical evaluation of the literature. Sports Medicine, 53, 177–214.

Llanos-Lagos, C., Ramirez-Campillo, R., Moran, J., & Sáez de Villarreal, E. (2024). Effect of strength training programs in middle- and long-distance runners’ economy at different running speeds: A systematic review with meta-analysis. Sports Medicine, 54(4), 895–932.

Pareja-Blanco, F., Rodríguez-Rosell, D., Sánchez-Medina, L., Sanchis-Moysi, J., Dorado, C., Mora-Custodio, R., Yáñez-García, J. M., Morales-Alamo, D., Pérez-Suárez, I., & Calbet, J. A. L. (2017). Effects of velocity loss during resistance training on athletic performance, strength gains and muscle adaptations. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 27(7), 724–735.

Prieto-González, P., & Sedlacek, J. (2022). Effects of running-specific strength training, endurance training, and concurrent training on recreational endurance athletes’ performance and selected anthropometric parameters. International Journal of Environmental Research and Public Health, 19(17), 10773.

Wu, H., Brooke-Wavell, K., Fong, D. T. P., Paquette, M. R., & Blagrove, R. C. (2024). Do exercise-based prevention programs reduce injury in endurance runners? A systematic review and meta-analysis. Sports Medicine, 54, 1249–1267.

BLOGS RELACIONADOS:

corredores deberian ser mas fuertes
principal factor lesiones en corredores

Tags

fuerza


You may also like

Kilian Jornet utiliza aceite de oliva

Kilian Jornet utiliza aceite de oliva
Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

Recopilamos y procesamos sus datos, de acuerdo con el GDPR y nuestras Políticas, para proporcionar nuestros servicios y permitir el correcto funcionamiento de este sitio web. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar